¿Quiénes Mugen?

Abelardo Martínez, poeta salvadoreño, que rumia de todo, por todo y con todos. Ninguna pienso le satisface. Galopa en las praderas de la palabra para engatusarlas. Su alfalfa espiritual, Cesar Vallejo, la comparte en cada taller cencerril. Publicó su primeros versos en Canadá y mensualmente invita a visitar nuestro corral.

Belén Febres,  vaca más loca que una Cordero. Periodista ecuatoriana amante de la palabra, del vino, de la vida y de la buena compañía ortografía. Sus excelentes crónicas, reportajes y retratos de personajes han aparecido principalmente en su país de origen y actualmente incursiona en algunas publicaciones canadienses.

Elizabeth Villalva, ternera ecuatoriana con debilidad por el arte gráfico virtual. Ella ramonea en el ciberespacio y cuanta estampida aparezca. Gusta de muuuugir entre pantallas y ratones. No es llama, ni alpaca, ni vaca cuernos color piel de zebra, pero es Liz, la Peliazul, sastre de nuestro look actual.

Gabriela Rosas, fotógrafa indisciplinada que gusta de la cocina, la radio y que le cuenten historias. Especialmente en imágenes. Si usted gusta de compartir alguna en este Cencerro, contáctenos por email.

Gil Aguilar, aplasta botones y raya cuadernos (¡no ajenos!) para que las cosas se vean medio bien. O sea, como que hace diseño gráfico.

Heinz Avendaño, mejor conocido como El Mugido Vengador. Bestia y héroe de papel que ciertamente muge, pero también ruge. Canta, traga, duerme y caga, pero también escribe.

Humberto Rivera, pintor mexicano, filosofo de formación y padre de quijotes despeinados. Quijotescamente   acompaña proyectos artísticos descarriados. Su obra ha sido exhibida en México y pronto en Canadá. Su forraje ilumina una edición cencerril y sus certeros comentarios están tatuados en los textos de sus colegas del taller literario.

Manuel Torres, diseñador de profesión, caricaturista de corazón, ilustrador, animador y padrote… El Manolo.

Nandy Fajardo, narradora colombiana acostumbrada a pastar en hospitales y clínicas. A ritmo de salsa, sacude la anatomía como pavo real y, con música de cuerdas… maúlla. Nació a 2600 metros, en Bogota. ¡Es lo que se dice, una verdadera vaquita de altura!

Raúl Gatica, indígena Ñuu Savi de Oaxaca, México, ocasionalmente rumia poesía, pero erotomanía siempre. Sus versos han conocido los botes de basura internacionales. Ha padecido desaparición, tortura y exilio. Desde 2014 es Canadiense sin pelo güero, piel blanca ni ojos azules, pobre buey nomás.